miércoles, 10 de octubre de 2018

Las redes sociales y los ideales imposibles

La semana pasada me contactaron de una importante revista femenina para hacerme una entrevista que saldrá publicada muy pronto. La primera pregunta venía a decir lo siguiente: ¿Alguna vez un@ paciente ha ido a tu consulta con una imagen alterada mediante filtros de redes sociales diciendo quiero ser así? Me resultó una cuestión muy interesante y de plena actualidad. Por eso quiero hablar de ella en mi post semanal.

La respuesta es sí y, cada vez, más. Es frecuente que los pacientes (mujeres y hombres) acudan a Medicina Estética ERES con una foto de un@ modelo o famos@ o con una imagen suya alterada mediante filtros digitales. Para ell@s es una forma mostrar al médico estético el efecto concreto que quieren lograr pero, en ninguno de los dos casos, es una medida real. No hay dos rostros iguales, lo que sirve en uno puede no encajar en otro. Por eso nunca nos pareceremos a nuestro ideal. Eso nos lo tenemos que sacar de la cabeza. Y, aunque la medicina estética es capaz conseguir resultados increíbles como si fuera digamos un ‘Photoshop’, no lo puede lograr todo. Tenemos que ser realistas y, para eso, lo mejor es exponer nuestra necesidad a un profesional debidamente cualificado (esto siempre es un elemento esencial) para que la valore y nos de alternativas.

Hay que tener sentido común, las redes sociales, las aplicaciones de retoque, internet, las revistas y la publicidad nos dan una visión idealizada y por tanto, no realista de la apariencia física. Este canon tan alto nos puede, en ciertas personas inseguras, generar baja autoestima, incluso problemas de dismorfia (especialmente con los filtros de Snapchat, asunto sobre el que ya se han escrito muchos artículos). Realmente los filtros no tienen nada de malo en sí mismos pues el problema no es la tecnología, sino el uso o más bien abuso que hacemos de ella. Ni todas las imágenes que vemos son reales, ni un ‘like’ nos dará la felicidad.

Aunque es un mensaje muy manido, es importante recordar que debemos perseguir nuestra propia belleza, no la que nos dictan. Tenemos que aspirar ser la mejor versión de nosotros mismos ya sea intelectual, personal, anímica o físicamente. Si queremos vernos mejor exteriormente, algo totalmente legítimo, podemos hacernos ‘algún arreglillo’ pero siempre sin intentar convertirnos en otra persona, pretender objetivos imposibles o que eso nos reportará la felicidad plena.




jueves, 4 de octubre de 2018

Despídete de la papada con Belkyra®

La grasa submentoniana, popularmente conocida como ‘papada’ acompleja a mucha gente. Las cifras son apabullantes, casi el 70% de la población lo considera un problema estético relevante, situándolo casi a la altura de la preocupación por las arrugas.

Tratamiento Belkyra® en Medicina Estética ERES

Hasta ahora, la única solución posible era pasar por el quirófano para someterse a una liposucción que, a menudo, dejaba la zona distendida. Y decimos hasta ahora pues laboratorios Allergan ha desarrollado un tratamiento inyectable, no quirúrgico y mínimamente invasivo que acaba con ella. Su nombre es Belkyra®.

Belkyra® se inyecta en la grasa subcutánea y destruye los adipocitos de forma permamente. Su composición es una versión sintética del desoxicólico: un potente agente lipolítico que rompe la membrana celular y elimina el adipocito que no puede volver a recuperarse. Además destruir la grasa,  Belkyra® retrae el tejido y define el óvalo facial.

Se suministra con microinyecciones con una aguja muy fina. La sesión dura, aproximadamente una media hora, y al terminar aplican compresas frías para calmar la inflamación que puede llegar a durar unas 72 horas. Dependiendo de cada persona, se necesitan entre 2 y 4 sesiones que se deben espaciar entre 4 y 6 semanas.  

Belkyra® es el único tratamiento no invasivo para papada con la aprobación de la FDA. Además ha sido el primero en evidenciar resultados duraderos contra la grasa y también contra la flacidez que suele quedar después en esta zona.